Opinión

¿Por qué líderes y pseudolíderes?

Líder es aquella persona que logra ejercer una influencia sobre otras personas, y esa influencia se manifiesta cuando esas personas hacen lo que el líder quiere que hagan, sin tener que ejercer ningún tipo de presión o coerción sobre ellas.

Muchos piensan que tener una posición de mando o de mayor responsabilidad sobre otros, ya significa ser  líder.

Sin embargo, el liderazgo real es mucho más que tener personas bajo tu mando. El liderazgo real tiene que ver con conexión,  con lograr que las personas de manera espontánea asuman un compromiso contigo.

En ese sentido, hay dos conceptos que están muy relacionados al tema de liderazgo: Autoridad y Poder.  Es importante tener bien presente la diferencia entre esos dos conceptos, porque eso nos puede ayudar a identificar bien quien es líder y quien no, y aún más, nos puede ayudar a nosotros mismos a desarrollar un verdadero liderazgo en el ámbito que nos desarrollemos.

De acuerdo a Max Weber, Poder es la capacidad de forzar o coaccionar a alguien, para que este aunque preferiría no hacerla, haga tu voluntad debido a tu posición o tu fuerza. De seguro que sino todos, casi todos hemos experimentado el poder desde nosotros y hacia nosotros.

Cuando somos Padres ejercemos el poder con frecuencia en el proceso de educación de nuestros hijos, advirtiendo ejercer violencia o cualquier tipo de coacción si no se hace lo que pedimos. Pero en la vida social, experimentamos la acción del poder sobre nosotros desde el Estado hasta el superior del lugar donde trabajamos.

La Autoridad es totalmente diferente, Autoridad, según el mismo autor, es el arte de conseguir que la gente haga voluntariamente lo que tú quieres debido a tu influencia personal. En la educación de mis hijas, ese fue el método que utilicé para lograr que ellas siempre hagan lo que les mandaba, es decir, forjé autoridad sobre ellas.

En todos los ámbitos en que me ha tocado dirigir personas, ese es el método que he utilizado para lograr que las personas den voluntariamente el máximo que pueden dar en las tareas que les son encomendadas.

Así ha sido y es en todos los emprendimientos empresariales que he tenido y en el actual proyecto empresarial que estoy liderando. Logramos lo que queremos de las personas, no ejerciendo el poder que nos da la posición, sino la autoridad que se forja mediante acciones concretas en las relaciones laborales que te llevan a ejercer influencia sobre las personas.

Indudablemente que hay momentos en los que hay que ejercer el poder, casos extremos difíciles de manejar, y aun así, se debe intentar manejar el caso con autoridad antes que con poder. Pero siendo la empresa un  ente jurídico responsables de muchos, el líder debe saber hasta qué punto se puede trabajar un caso difícil, sin afectar la estabilidad y el sustento de todos.

Pero para lograr un liderazgo efectivo y real, se deben desarrollar habilidades y tratar a las personas como lo que son: seres humanos con alma, espíritu, dignidad y sentimientos. También hay que agregar a  esa lista el saber que: Tienen problemas, carácter, frustraciones, sueños y esperanzas.

Debemos recordar que el liderazgo es un arte, como lo es también la autoridad, y como arte, debe tener en cuenta todo aquello que concierne al ser humano. Como dijo Publio Terencio Africano en su comedia El Enemigo de sí Mismo: “Nada humano me es ajeno”, de esa misma manera el líder no puede serle ajeno nada humano, pero no solo en el sentido de que puede fallar o equivocarse, sino en el sentido de que para forjar autoridad entre las personas, no puede estar ni vivir ajeno a todo lo que la persona es y lo que padece.

¿Es fácil forjar un liderazgo real, verdadero? Aun se tenga el don, el liderazgo se forja con entrega y trabajo permanente. Y es así porque para lograr ejercer influencia sobre las personas, hay que asumir el liderazgo como una manera se servir, en vez de ser servido.

Un líder debe sobre todo servir, el líder no busca ser servido, sino lo contrario; sin embargo, como resultado del servicio que el líder presta a los demás, entonces también los demás terminan sirviéndole de manera voluntaria.  A eso se le llama amor, por eso el verdadero liderazgo se forja con amor, es el liderazgo del servicio.

Y  este tipo de liderazgo, el verdadero, el que provoca cambios reales en las personas y el que saca lo mejor de cada individuo, no es nuevo, es un liderazgo que tiene más de dos mil años que se ejerce. Me refiero al liderazgo que ejerció Jesús de Nazaret, y creo que todos conocemos su nivel de influencia en la historia y en la gente. Y una de las premisas de ese liderazgo es la siguiente: “El que quiera ser el primero, que sea el servidor de todos”. (Mc 10:44).

Muchos se preguntarán: ¿Puede ese tipo de liderazgo aplicarse en el ámbito empresarial? Les aseguro que sí, aplica, porque es el liderazgo verdadero y aplica a todos los ámbitos de la vida del ser humano, pero para explicar cómo lograrlo en la empresa, amerita un nuevo artículo.

Por lo pronto, dentro del marco de este artículo, terminaremos exponiendo las características o cualidades que debe tener un verdadero líder. Ante todo hay que decir y reconocer que una de las vocaciones de mayor nivel de exigencia y dificultad es la vocación de líder, porque un verdadero líder se constituye en el soporte de cualquier organización social, asumiendo sacrificios por y para los demás.

Para enumerar las cualidades de un verdadero líder, empezaremos por la escucha. Escuchar para conocer y actuar. La honradez, fundamental, es imposible crear confianza si no hay honradez. Sin confianza no puede haber autoridad, sólo se ejerce el poder. Tiene que ser atento y enfocado en los demás, ejemplar, comprometido, respetuoso, positivo, entusiasta, de buen ánimo y exigentes.

Como ven, ese es el liderazgo conveniente, ese es el liderazgo que genera armonía, que crea equipos de trabajo, que fomenta relaciones sanas entre los miembros de un grupo de trabajo, que genera ganancia en todos los ámbitos y que no se cree imprescindible.

Que trata con respeto y dignidad a las personas, que se ocupa de las  necesidades de los demás, que escucha para comprender, resolver y actuar con justicia, que anima para poder seguir adelante. El que no se da por vencido, el que lucha hasta el final.

Y el líder que ejerce ese tipo de liderazgo, es el líder que necesita un país, un partido político, una empresa, una sociedad sin fines de lucro. Es el líder que necesitan los hospitales, las escuelas, las instituciones públicas, los clubes… las familias. Es el líder que necesitamos Tú y Yo.

c.aybar@nikaybp.com

JPM

FUENTE: https://almomento.net

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