Opinión

El coronavirus habla de quienes somos

Las situaciones complicadas donde se pone en juego la propia vida, son las que dicen quienes realmente somos.  Ni siquiera tienen que ser extremas para revelarnos de manera diáfana, basta muchas veces con intuir que puede sobrevenir un evento que conlleve un peligro de muerte.

Cuando eso sucede, de manera natural e instintiva, la reacción es a la auto conservación como individuo, no como sociedad. Pensamos primero en el Yo y después, si acaso, en los demás. Es decir, dejamos que el instinto de conservación nos gobierne, como animales irracionales, aunque ese instinto sin control, en ocasiones puede llevarnos a la catástrofe.

Ese instinto es una información que llevamos en nuestro código genético, al igual que todas las especies de animales, por eso cuando actuamos así, no nos diferenciamos en nada de los animales que no tienen uso de razón, y que son totalmente presas de sus instintos.

Por eso podemos actuar como un animal irracional, incluso aunque lo hagamos con mucha educación. “Con permiso señores, como quiero vivir algún tiempo más que ustedes, además sin renunciar a mis comodidades, todo esto es para mí (es todo lo que queda), muchas gracias, feliz tarde.”

Pero esa educación no le ha diferenciado en nada de un animal irracional que lucha con otro por sobrevivir, ¿dónde está la humanidad? ¿Dónde está la superioridad del ser humano sobre otras especies?

Ahora, con la epidemia de Coronavirus, se están dando ese tipo de manifestaciones, y apenas comienza en República Dominicana las dificultades con respecto a este fenómeno mundial. Con esta epidemia hay un peligro de muerte y el riesgo de que muchas personas pierdan bienes materiales que le hacían sentir seguros y les otorgaban comodidades.

Recuerdo que antes de que el pánico llegara a nuestras tierras, me entristeció mucho ver como ciudadanos de Ucrania protestaron de manera violenta porque el gobierno permitió  que ingresaran extranjeros desde Wuhan, capital de Hubei, provincia de China donde surgió el virus.

Esas personas que ingresaron a Ucrania ya habían pasado por todos los protocolos establecidos para determinar que no estaban infectados, además irían a cuarentena aislados en un hospital de ese país y luego ser transportados a sus países de origen.

Sin embargo, una parte de la población de Ucrania reaccionó de la siguiente manera: “Ucrania recibe a pedradas a los extranjeros evacuados de China”, fue el titular del periódico Clarín Mundo de Buenos Aires, Argentina.

En República Dominicana también ha habido protestas, así lo publicó el periódico El Día de fecha 16 de Marzo de 2020: “La comunidad Benerito, entre La Romana e Higüey, cerró la autopista del Coral como protesta contra el supuesto establecimiento de un centro para la atención de afectados por el coronavirus Covid-19.”

¿Es que perdimos la cordura? ¿Dónde está nuestro sentido de solidaridad? ¿Acaso pensamos que de manera individual y poniendo en cavernas, abandonados, vigilados y con campanitas que avisen que ahí viene un infectado (como los leprosos en tiempo de Jesús), estaremos a salvo?

De pronto ha llegado el pánico a República Dominicana y ¿Qué vemos? Todo el que puede y hasta el que no puede se volcó a los supermercados y se apertrecharon de todo, hasta lo que no necesitan, por si acaso.

¿Y para aquellos que solo pueden comprar el día a día, o a penas para dos días?…ellos sabrán. ¿Y para los envejecientes que dejaron sus fuerzas de juventud en construir un mejor futuro para los que hoy son jóvenes?…Ellos sabrán. Y así con el gel sanitizante, jabón de cuaba, etc. Sálvese quien pueda.

Yo pensaba que vivía en una sociedad mayoritariamente cristiana, donde lo mínimo que esperaría es que las personas piensen en los demás, porque el ejemplo de Cristo no fue solamente que pensó en los demás, sino que se entregó y murió en martirio por los demás.

Por eso pienso que todos los cristianos debemos hacer un aparte y reflexionar, pedir iluminación, prudencia y fortaleza para tener en las presentes circunstancias, un comportamiento acorde al de Jesús,  pensando siempre en el prójimo, principalmente en el más débil.

Es una gran oportunidad de mostrar lo que es capaz de hacer Jesús con aquellos que se entregan a su misericordia, de lo que es capaz de hacer el amor de Dios en aquellos que les abren sus corazones.

Los cristianos no deben tener miedo, porque el miedo anula la fe, el cristiano tiene que ser prudente y entregarse en servicio por los demás, incluso poniendo en riesgo su propia vida. No debe ser temerario, porque eso es tentar a Dios, debe escuchar y cumplir las recomendaciones de las autoridades y servir, siendo ejemplo en todo, actuando como Jesús y orando como Jesús.

Porque parece que de pronto la gente se dio cuenta que la muerte existe, pero la muerte ha estado siempre ahí, puedes morir de cualquier cosa, como a diario mueren personas. Creo que es momento de saber si se está preparado para morir. Les recomiendo leer el artículo publicado en Almomento.net: ¿Estoy preparado para morir?”

Porque al fin y al cabo, el coronavirus pasará, y quizás sea tu comportamiento en medio de esta crisis, el que determine si morirás o vivirás, porque la muerte no pasará, seguirá estando presente en nuestra cotidianidad y un día te llegará: ¿Podrás vencerla?

c.aybar@nikaybp.com

 

FUENTE: https://almomento.net

Administrador

admin@enews360.com

Somos un portal de noticias en línea o periodico en linea con fuente de contenidos técnicos y digitales para nuestra audiencia en Republica Dominicana y el mundo.

Sígueme: