Opinión

Fullerías de Pagán contra pequeños contratistas

La historia de la Oficina de ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) ha estado pletórica de denuncias sobre actos de corrupción, dentro de los cuales repuntan las supuestas  sobrevaluaciones de obras y las extorsiones a contratistas en sus diversas modalidades. 

Muchos ingenieros contratistas, cuando hablan entre sí sobre esa institución, utilizan los epítetos de “cueva de ladrones, nido de mafiosos y extorsionadores”. 

En casi todas las gestiones, también ha sido bastante sonora la versión de la corrupción administrativa que, con vejaciones, atropellos y discriminaciones, ha hecho uso del poder para abusar inmisericordemente de constructores de larga data que llevan varios años exigiendo el pago de deudas por concepto de obras terminadas. 

Sin temor a equívocos y fundamentados en hechos de dominio público, una gran cantidad de contratistas de obras estatales está convencida de que la gestión del ingeniero Francisco Pagan en la OISOE se ha ganado el pedestal más altoen la escalada hacia la irresponsabilidad, pues como todo buen jugador, les hizo fullerías. 

Pagan conoce bien las vicisitudes que padecen los pequeños y medianos contratistas de obras estatales, pues cuando terminan los proyectos enfrentan grandes dificultades para cobrar la cubicación final, con lo cual se crean condiciones propicias para la extorsión.  

Pero a pesar de su experiencia, pues lo sufrió en carne propia, el ex director de la OISOE utilizó fullerías para actuar con  deslealtad en contra de los intereses de sus colegas miembros del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA) y se burló de sus necesidades. 

 Es bien conocido el caso de un grupo de 55 contratistas pertenecientes al denominado Comité Institucional Codiano (CIC) que, luego de varios encuentros con Pagan, lograron que les revisaran los estados financieros, producto de lo cual fueron firmados los contratos de reconocimiento de las deudas depuradas y transparentadas. 

 En esos contratos el ahora ex director de la OISOE se comprometía a pagar las deudas en los tres meses siguientes. El pájaro voló del nido y dejó a los colegas como perico en la estaca: oliendo donde guisan. 

 Tras esa conducta irresponsable ha surgido un movimiento de codianos que condenan la gestión de Pagan al frente de la OISOE y recientemente han procedido a someterlo ante el Tribunal Disciplinario del CODIA, para luego llevarlo a la justicia ordinaria.  

 El ingeniero Pagan exhibió una actitud de total ignorancia de los deberes para un miembro activo del CODIA, específicamente los indicados en los literales “a”,”b” y “j” del párrafo I, artículo 4.01 del Reglamento Interno Estatutario de ese gremio profesional. 

 Todo miembro activo del CODIA debe velar por el cumplimiento de los fines del colegio. En el literal “a” del artículo 6 de la Ley 6160 se indica que uno de los fines principales del gremio es “Vigilar el ejercicio profesional y velar por los intereses generales de las profesiones que agrupa en su seno, y en especial, por la dignidad, los derechos, deberes y el mejoramiento de sus miembros”. 

La negativa del ingeniero Pagan de no pagar deudas  por trabajos ejecutadosrepercutió negativamente en el desenvolvimiento de esos profesionales, lesionó derechos fundamentales de loscodianos contratistas, previstos en la Constitución de la República y al mismo tiempo implica groseras conculcaciones de diversas prerrogativas que integran el Derecho Fundamental a la Buena Administración. 

 El numeral 2 del Código de Etica Profesional del CODIA dice que se considera contrario a la ética e incompatible con el digno ejercicio de la profesión “violar, permitir que se violen o influenciar para que sean violadas las leyes y reglamentaciones relacionadas con el ejercicio profesional”. 

Y resulta que como máxima autoridad de la OISOE el ingeniero Pagan, al no liquidar trabajos ejecutados no solo violaba los contratos firmados, sino también los artículos 20, 37, 57, 58 y 59, de la Ley No. 107-13 del 6 de agosto de 2013, que tratan sobre los principios de sana legalidad en las actuaciones de la administración pública. 

La discriminación y el atropello que ejerció Pagan contra los pequeños y medianos constructores quedaron al desnudo con la información de que durante la transición gubernamental la OISOE recibió 3 mil 721 millones para pagos a contratistas. 

Indignación y rabia corren como pólvora entre los contratistas que llevan varios años reclamando el pago de las deudas que no suman 200 millones. A una sola empresa, con un contrato del 2019, Pagan ordenó desembolsos por casi mil millones de pesos.  

Los contratos de reconocimiento de las deudas firmados con decenas de contratistas, a los que se les prometió pagar en tres meses, conforman el elemento de prueba para demandar a Pagan por daños patrimoniales ante el Tribunal Superior Administrativo. 

JPM 

FUENTE: https://almomento.net

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