Nacionales

Confeso asesino de Jorge Mera busca salir de prisión

El confeso asesino del ministro Orlando Jorge Mera está buscando que un tribunal le varíe la prisión preventiva que cumple desde hace tres meses tras ser sometido a la justicia.

Fausto Miguel Cruz, acusado de asesinato y uso ilegal de arma de fuego, presentará su solicitud en una audiencia de revisión de medida de coerción pautada para la semana próxima.

Según se informó, el abogado Juan Amador González, será ahora quien represente a Cruz, quien está recluido el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-Hombres, en San Cristóbal, desde junio pasado.

Al margen de esto, el imputado, acusado de asesinar a Jorge Mera de seis disparos ha solicitado a la Fiscalía del Distrito Nacional que le permitan que las periodistas Alicia Ortega y Julissa Céspedes lo entrevisten en su celda en la cárcel, debido a que quiere «esclarecer en toda su proporción el hecho en el que se ha visto lamentablemente involucrado».

Además, pidió al órgano investigador que sean interrogados ocho personas que a su entender son vitales para esclarecer el caso

Según las investigaciones, Fausto Miguel Cruz decidió quitarle la vida al ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera, quien era su amigo de infancia,  por este no otorgarle unos permisos que estaba gestionando para exportar cinco mil toneladas de baterías usadas.

El Ministerio Público ha dicho que el 6 de junio pasado, día del suceso, Fausto Miguel Cruz aprovechó la debilidad en la seguridad del ministro Jorge Mera, quien era de fácil acceso y le había dado confianza para entrar en su despacho.

Dice que Cruz planificó tan bien la acción que se vistió con una chaqueta para ocultar el arma de fuego, a pesar de que siempre acostumbrara a ir solo con camisa.

Había llegado a la sede del Ministerio de Medio Ambiente faltando poco más de una hora para el mediodía. El relato de los fiscales indica que Cruz se presentó a la oficina de uno de los funcionarios, a donde estaba reunido con otros y de manera violenta le dio en la frente a uno de ellos que le reclamó.

Tras el reclamo, se mostró violento y amenazante y le dijo que “hiciera lo que él quisiera” y de una vez preguntó por el ministro Jorge Mera no sin antes vociferar muy alterado “hice campaña y no me resuelven”.

Antes de que Cruz subiera al despacho de Jorge Mera, uno de los funcionarios llamó a la coordinadora del despacho del ministro, le comunicó sobre la actitud del imputado y le advirtió que llamara a la seguridad.

La funcionara buscó a un agente de seguridad, pero Cruz comenzó a cuestionar la presencia del policía y ahí tuvo que intervenir la asistente de Jorge Mera, quien se encontraba reunido en su despacho con un personal de la institución.

Quería entrar a toda costa al despacho de Jorge Mera, y hasta entró e intentó cerrar la puerta con todos allí. El ministro le dijo que esperara hasta terminar la reunión.

Una vez que salieron todos de la oficina, dice el Ministerio Público, Jorge Mera se paró en la puerta del despacho y le manifestó al seguridad que no necesita custodia. “Miguel es mi amigo, Miguel es mi hermano, es mi hermano, para qué seguridad”, dijo el fenecido funcionario.

Estando solos, Jorge Mera cierra la puerta de su despacho, pocos minutos después, dicen los fiscales, se escuchó cuando el ministro dijo “Miguel no” y ahí mismo Cruz le disparó seis veces, tanto a larga distancia, como ya herido mortalmente, de cerca.

Le baleó en la cabeza, la cara, el pecho, la espalda y la mano izquierda. Tras matarlo, explican, Cruz escapó por unas escaleras que ya conocía, mientras el seguridad trató de entrar al despacho, pero como estaba cerrado, tuvo que ingresar por otro lado, encontrando al ministro en el piso.

Luego del asesinato, Cruz salió en calma. Como no podía acceder a su vehículo, ya que se habían activado las alarmas, aprovechó que estaban dejando salir a varias personas a pie para retirarse del Ministerio y abordar un motor.

Se dirigió a una iglesia católica cercana y estando allí llamó por celular tres veces a su hija, para que lo fuera a buscar. Su pariente se encontraba en el parqueo del Ministerio de Medio Ambiente del que no podía salir.

Los fiscales dijeron que Cruz se entregó ya que inmediatamente ocurrió el asesinato, se montó un amplio dispositivo de seguridad, lo que le impidió desplazarse lejos.

Es ahí, cuando explican, le dice al párroco de la iglesia que había matado a alguien sin dar su nombre. Cruz había tenido contacto con la procuradora adjunta Yeni Berenice Reynoso a quien le dijo que se iba a entregar y que le protegieran la vida.

Fue arrestado en el interior de la parroquia donde también se recogió el arma con la cual dicen los fiscales Cruz le disparó al ministro Jorge Mera. La pistola estaba en la oficina del sacerdote envuelta en la chaqueta que el imputado vistió ese día.

FUENTE: https://www.elmasacre.com

Administrador

admin@enews360.com